Feliz Navidad

Esta noche igual aprovechas para emborracharte y ponerte ciego de mantecados, guirlache, chocolates, gambas y demás mariscadas, regalos, platos de comida que nunca se acaban, villancicos, risas… vamos, todas los excesos que son comunes para la fecha.

Pues te iba a decir que los excesos se pagan tarde o temprano, que luego te arrepentirías por no haber dejado ese polvorón en la mesa cuando no podías más o en el lavabo echando hasta la primera papilla. Mejor te digo que por un día no va a pasar nada (bueno, va a ser más de un día) y que disfrutes de esta nueva Navidad lo mejor que puedas y que te olvides de los problemas por un momento. Aprovecha ese rato con los tuyos aunque sean pocos.

Y si estás totalmente solo y encima leyendo todo esto, igualmente te deseo lo mejor. Si quieres desahogarte para bien o para mal en los comentarios, a tu disposición están.

¡¡ Feliz Navidad !!

Y ahora una canción que me gusta mucho, pero que no aguanto a la cantante (aunque de muy ver sí que está), así que mejor una imitadora de, digamos, otra región y que al parecer en su pueblo la conocen muy bien.

Buscando vídeos de All I Want For Christmas Is You me topé con este que me hizo mucha gracia por su asento catalán (creo que muy catalán no es, pero la vida da muchas sorpresas). Y sino, fíjate sobretodo al principio

Para el que quiera ver los vídeos originales, aquí un enlace y aquí otro. Lo siento, no puedo con esta señora, demasiado ñoña por muy buena que esté.

Foto: fcoramirez

Feliz Navidad Leer más »

El agobio de estar agobiado

No sé si es porque es viernes o que está cerca la Navidad o porque estamos atontaos, pero es que llevo un día de agobio que no me aclaro. Por un lado me apretan para que termine una faena y por el lado en que yo aprieto están de reuniones. Sí de esas que tienes cuando hay algo para picar en el centro de la mesa de la sala de reuniones, además también tienes algo para beber y momentos para charlar tranquilamente con tus compañeros y con tu jefe. Vamos, de esos momentos que a nadie le amarga estar trabajando ese día.

Hay épocas en las que uno no se debería comprometer. De hecho esto ya me lo enseñaron en unos cursillos que hice en su día: no hay que hacer grandes cambios en los sistemas los viernes ni los lunes. Lo del lunes no me importa, pero lo de los viernes es sagrado si no quieres pasarte la tarde y parte del sábado trabajando por algún cambio que se hizo y que luego no funcionó pero se pensaba que no iba a ser tan grave.

Lo mismo debería ser para los fines de año. El último mes no se debería hacer nada de importancia. Mantener todo como está y solucionar pequeños fallos, pero ya está. Que luego vienen los problemas y los acelerones y no todo el mundo está preparado para colaborar. Que las prisas son malas consejeras y los previos a la Navidad son peores.

Si alguna cosa has de aprender de esto (que osado por mi parte) es que no permitas que te hagan trabajar con temas extras el final del año. Aunque claro, esto no creo que se pueda aplicar a los comercios y otras empresas que hacen su agosto precisamente por estas fechas.

Foto: bnim

El agobio de estar agobiado Leer más »

Una ilusión llamada loterí­a

Reconozco que soy de esas personas que no compran lotería voluntariamente. Soy de las que cuando me ofrecen entonces sí que compro y en estas fechas parece que todos se ponen de acuerdo para ofrecérmela. Así que por aquello de «…por si toca…», venga a comprar lotería.

Hay que tener en cuenta que las probabilidades de que te toque un décimo son bastante altas en comparación con el resto. Buscando un poco de información (concretamente en Ahorro diario y referente a España), se puede observar la siguiente tabla:

  • Lotería de navidad: 1 posibilidad entre 85.000
  • Lotería nacional: 1 posibilidad entre 600.000
  • La quiniela:1 posibilidad entre 4.782.969
  • Lotería primitiva: 1 posibilidad entre 13.983.816
  • ONCE: 1 posibilidad entre 15.000.000
  • El gordo de la primitiva: 1 posibilidad entre 31.000.000
  • Euromillones: 1 posibilidad entre 76.000.000

La verdad es que no hay muchas probabilidades, pero con lo que te llegan a bombardear en la televisión por estas fechas parece que te hacen entender que casi seguro te toca. O por lo menos la devolución. Pero claro, la ilusión es como la fe, la esperanza, el anhelo… Vamos, que parece que necesitemos creer en algo siempre y luego ya se sabe lo que pasa: nos arruinamos, enfadamos, peleamos… de todo un poco y según la persona.

También dicen que el día del sorteo de la lotería de Navidad es el día de los agujeros y de la salud: a quien le toca siempre dice que va a servir para tapar agujeros y a quien no dice que por lo menos tengamos salud. Eso sí, si te toca la lotería pero no tienes salud… o viceversa.

También es cierto que a la que te toca (parece ser, ya que a mí nunca me ha tocado un décimo entero) le dura la alegría como mucho una semana. Y no es porque se lo haya gastado todo (que puede ser), sino porque nos acostumbramos rápidamente a lo bueno. Eso dicen los científicos y la gente (que tiene mucho tiempo libre) que estudia estas cosas.

Total, que voy a ver si compro un décimo que me han dicho si quiero. Suerte de la paga extra, que sino ya me veo pidiendo por las esquinas.

Foto: octarina8

Una ilusión llamada loterí­a Leer más »

Se acerca Navidad

Fíjate tú que estoy aquí esperando que se enfríe el agua que he hervido para el biberón y no se me ocurre otra cosa que acordarme de un vídeo de esos que hacen los americanos, con sus casas adornadas hasta la chimeneas con luces navideñas por doquier. Posiblemente ya lo haya puesto, pero ahora no me apetece buscar en 4 años de historia de El bocadillo de Tortilla.

Así que sin más dilación, disfruta del vídeo que creo que el agua ya casi se está enfriando y yo me tengo que ir a dormir, que de aquí a un par de horas el pequeñajo me va a pedir de comer.

Se acerca Navidad Leer más »

Luces de Navidad

No todas las luces de Navidad son iguales. Bueno, si acaso unas son más iguales que otras. O por lo menos unas tienen derecho a estar y otras no. Según la zona donde las hayan puesto.

Parte de mi barrio está pegado a una avenida donde la mitad del recorrido es comercial y la otra apenas tiene tiendas. Casualmente la parte que no tiene dicho comercio tampoco tiene luces de Navidad y la que tiene sí, por lo que podríamos deducir que solo tienen derecho a la iluminación aquellos sitios en que se gestiona algún tipo de transacción popular. Esto, visto así, confirma la regla de que la Navidad solo sirve para comprar sin importar el motivo (aunque te digan que hay que pensar en los deseos materiales del prójimo).

Que lástima que el buen sentido se haya perdido y prime las arcas de los comercios por encima de todo. De hecho se demuestra como el gobierno, sea del partido que sea, está a merced de los grandes empresarios y no imponga una ley más severa que por lo menos impida que les tome por el pito del sereno.

Navidad, ese agridulce espacio de tiempo que socializa un poco más a algunos y deprime a otros.

Por cierto, normalmente la Navidad se asocia a frío, nieve, fuego a tierra, mantas… Debe chocar que en países donde ahora es verano la Navidad sea calor, playa o piscina, toalla… De los que he oído que han emigrado aquí y en su pueblo las temperaturas suben, dicen que también tienen la misma sensación pero al contrario. No sé, yo no me imagino esta época en manga corta, aunque si tú eres de la otra parte del mundo seguramente no entiendas mi jersey de lana.

Otra cosa: podrían dejarlas todo el año para así empezar a encenderlas sobre agosto más o menos. Total, cada año se adelantan en ponerlas en marcha y así se ahorrarían el tener que desmontar el chiringuito. O mejor aún, se podría dejar todo el año iluminadas para parecer que siempre hay que comprar… esto, perdón, es Navidad.

Aunque si quieres saber una buena teoría del verdadero significado de la Navidad, no debes perderte esto de Reflexiones de Repronto.

Esto último visto en: El baron rojo

Foto: alrom

Luces de Navidad Leer más »

Supervivencia

Hace tiempo tuve un compañero de trabajo que alguna mañana venía diciendo: bueno, una noche más que hemos sobrevivido. El tipo era muy cachondo, pero cuando hablaba de cosas de estas las decía en serio. Cuando le pregunté sobre el tema me dijo que por las noches, justo antes de acostarse pensaba que igual podía ser esa la última.

No sé si te lo has parado a pensar alguna vez, pero podría ser la última vez que te despides de tu hijo/a, novia/o, amigo/a, tu última risa, tus últimas lágrimas, tus últimos pasos o la última vez que lees esto. Pero la ignorancia nos hace felices y no saber cuándo vas a morir y tampoco preocuparte demasiado por ello, te hace llevar la vida más fácil. Menos mal que estamos programados para sobrevivir cueste lo que cueste ya que sino nuestra existéncia sería un suplicio desde que nacemos hasta que morimos. De hecho recuerdo una persona muy allegada que tuvo un cáncer de pecho y me dijo: no sabes tú lo que el cuerpo puede llegar a aguantar, refiriéndose al sufrimiento que pasó para seguir viviendo.

Personalmente y creo que para la mayoría también, le tengo más miedo al sufrimiento que a la muerte en sí misma. La muerte seguramente es un estado de descanso total, aunque cuesta imaginar que no hay nada más allá de finalizar tus días aquí. Parecería que todo lo que hemos hecho mientras estamos vivos no tendría sentido y nos aferramos a la idea de que ha de haber algo más. Aunque creo que lo que hacemos aquí (si hay algo más realmente) no tiene ningún sentido para lo que haremos allí.

Aunque como decía mi abuelo: la muerte no debe ser tan mala ni se tiene que estar tan mal, si te fijas nadie ha vuelto para contarlo.

Foto: MCSimon

Supervivencia Leer más »