Los nuevos cínicos

Platón dijo que después de la revolución todos pensaríamos y sentiríamos lo mismo, se equivocó en parte. Durante las revoluciones la gente vive una experiencia comunal, podríamos llamarla tribal, donde todos los participantes se sienten una sola persona. Las revoluciones son una regresión a un sentimiento común primitivo que destruye a la burocracia y la tecnocracia de un sistema, pero tarde o temprano se te pasa el subidón de oxitocina y vuelves a casa, y al día siguiente vuelven las desconfianzas y los odios, Hay que construir nuevas burocracias, instituciones y tecnologías de control. Nada nuevo bajo el sol.

David Arribas – Los nuevos cínicos, nada nuevo bajo el sol

Brompton WC 2017 5

Brompton WC 2017 Barcelona

El otro día participé en la Brompton WC 2017 que se celebró en el Circuit de Barcelona-Catalunya (el circuito de Montmeló de toda la vida, vamos).

No, no soy muy ducho a participar en todo tipo de competiciones como hace mucha gente, pero al ver unas fotos de un buen amigo me animé, dando la casualidad que todavía estaba a tiempo para inscribirme. Además, tenía un carácter desenfadado y fiestero que me apeteció probar.

¡Pues dicho y hecho! Fui a la página de inscripciones de la Brompton WC 2017 y me apunté en un periquete previo pago, eso sí, de 20 €.

También me pedían si estaba federado, cosa que este año hice, pero el precio siguió siendo el mismo a pesar de enviarles la foto del carné (normalmente, si estás federado, ya estás pagando un seguro y te lo suelen descontar).

Brompton WC 2017

Brompton WC 2017 1El sábado 22 de abril nos levantamos temprano, desayunamos lo justo, cargamos la Brompton en el maletero y fuimos directos al circuito pensando que estaría a rebosar. Pero no. Había gente, sí, pero creo que llegamos demasiado temprano. A ver si otro año ajustamos un poco y podemos dormir más.

En el paddock

Una ventaja clara fue que llegamos de los primeros y pudimos recoger el dorsal y ver la salida y llegada de una carrera. También pudimos observar las “pintas” de los que iban llegando y comprobar que no iba tan desencaminado.

Sí, para participar en cualquier Brompton WC has de ir con camisa, americana y corbata o pajarita. Los hombres. Las mujeres, si bien han de ir vestidas formalmente, no hay una regla tan definida como con nosotros. O por lo menos no se nos especificó así.

Podías ver como unos iban con corbata, otros con pajarita, otros más o menos formales, con traje completo, con pantalones cortos, al estilo inglés… Vamos, que te encontrabas de todo. Daba gusto observar la variedad de indumentaria que te podías encontrar.

Brompton WC 2017 2

Pasaba el tiempo y la cola de espera para recoger el dorsal cada vez era más larga (menos mal que llegamos antes). Nosotros ya lo teníamos todo, así que nada más nos quedó que disfrutar del DJ que amenizaba con su música y una amable participante que nos ofreció unas galletas hechas por ella. El té no nos lo ofreció, pero supongo que igual ya no le quedaba.

En el circuito

Brompton WC 2017 3Llegó la hora de ir al circuito y calentar un poco. Empezamos a bajar todos a pie de pista y a montar en nuestras Brompton’s. Alguno se trajo ¡hasta un rodillo para calentar! La mayoría, simplemente, empezamos a pedalear por la recta final del circuito. Una mala señal era que al encarar la meta, el viento venía de frente. No era muy fuerte, pero sí lo suficiente para cuando vas cansado, ya que no hay nada peor para un ciclista que algo te frene y no sea una subida. Porque como leí hace tiempo: las subidas sabes que tienen un final, pero el viento no.

La salida se hace como en las 24 horas de Le Mans con una particularidad: con las Brompton plegadas. ¡Sales corriendo desde un extremo de la pista al otro donde tienes que desplegar tu Brompton lo más rápido que puedas! Y aunque seguramente en el día a día despliegues tu bicicleta en menos de 10 segundos, te aseguro que ese día tardas el doble. Como mínimo.

La carrera

Ya puesto en mi montura color limón, empecé a adelantar gente. Primero los que aún estaban desplegando; después los que acababan de arrancar; y finalmente los que iban a un ritmo más lento que el mío.

No, no voy especialmente rápido, pero las subidas se me dan bien. Y a la gente (que no sean muy ciclistas), no tanto. Por tanto, en la primera chicane y posterior curva a derechas, todo era cuesta arriba. Aquí seguro que me iba a “quitar” a unos cuantos de delante. Y así fue.

Llegué a la primera subida más o menos bien. La emoción, los nervios y las ganas de salir corriendo hicieron mella en mi estado físico, provocando un cansancio prematuro. Así que tocó aflojar un poco para poder conservar fuerzas. Además, venía bajada y eso me garantizaba una cierta recuperación.Brompton WC 2017 4

Curva de derechas, curva de izquierdas y subida de nuevo. Ésta un poco más inclinada, aunque no tan larga como la primera. Sigo adelantando gente y me aproximo a otro pelotón donde les doy caza justo cuando termina la cuesta. El problema es que lo siguiente era una ligera bajada y el pelotón no me dejó marchar. De hecho, cuando fui a encarar la última subida del circuito, en la curva de izquierdas toooodo el pelotón estaba a mi altura. Tenía dos opciones: cruzarme y rezar para no llevarme a nadie (iba por el exterior) o aguantarme y no cortar en exceso. Pues nada, a esperar. Dicen que la paciencia es una virtud. Y allí me sirvió, porque empezamos a subir y ya no les vi más.

Turno para la bajada más divertida con chicane incluida. Aquí probé qué tal agarraban las cubiertas de serie de las Brompton. ¡Y vaya si agarraban! En resumen era comienzo de bajada hacia derechas, chicane y por último, curva a derechas con la línea y el viento a la vista.

¡Uau! ¡Primera vuelta en bici al circuito y todavía tenía ganas!

Vuelta 2

La vuelta 2 fue bastante tranquila. Pocos adelantamientos y ver a alguno en el arcén parado (caída en la recta final por saludar al público como me contaron después) y casi rodar en solitario. Los que iban fuertes, ¡iban muy fuertes! Poco podría hacer por coger a los de delante, así que tocaba ir a un ritmo que no me implicara demasiado esfuerzo.

La última vuelta fue mucho más divertida.

Vuelta 3 y última

Encaré la primera subida un poco cansado ya. Estaba claro que había gastado demasiada energía y todavía no sabía cómo me iba a afectar en la última vuelta. Así que fui pedaleando sin muchas expectativas. De hecho, en la anterior recta de meta pude ver como la cabeza ya había recorrido un cuarto de circuito.Brompton WC 2017 6

Sobre la mitad del circuito me encontré con el que sería mi contrincante. Le adelanté, pero en una bajada, hizo lo mismo conmigo. Así que fui todo el rato detrás sin distanciarme demasiado (aunque el cansancio hacía mella). No pude darle alcance en ningún momento, pero a la que encaramos la última bajada, aquí ya lo di todo. Estaría a unos 20 metros, pero la chicane la hice todo lo rápido que pude. Y ahí fue cuando le di alcance a su rueda trasera; apreté el ritmo en la curva de derechas última e hice un último esfuerzo hasta la línea de meta (que fue matador por el viento en contra). Conseguí atravesar la línea de meta un segundo antes que ella. ¡Si llega a estar la meta donde los semáforos, estoy seguro que me hubiese alcanzado!

El resultado

Satisfacción máxima por llegar en la posición 34 de 167 en la general y el 31 de 124 en mi categoría. Que no está mal para ser la primera vez, ¿no? Sobretodo para alguien que no se entrena normalmente para estas cosas. 😉 Además, para quedar primero ya están los que entrenan prácticamente todos los días. 😀

Los premios

Cuando sales del circuito y te diriges de nuevo al paddock, te dan una medalla de participación, agua y la bebida promocionada de turno. Tiempo para reencontrarte con los amigos y reparto de premios: a los 3 primeros masculinos y femenino, a los 3 primeros de más de 60 años, al/la mejor vestido/a… y una rifa de objetos que nos gustan tanto a los ciclistas. A mí me tocó una mochila muy, muy “molona”. ¡Impermeable y todo! Vamos, que salí de allí más contento que unas castañuelas. 😀

Brompton WC 2017 5

Conclusiones

La Brompton WC 2017 fue muy divertida, te lo pasas bien viendo cómo va la gente, el ambiente que hay, las bicicletas modificadas, los disfraces, el ambiente “british”, la música, la carrera… Es un espectáculo para todos los públicos. Incluido los que no participan en la carrera.

Si no has ido, te lo recomiendo encarecidamente. ¡Ven a pasarlo bien el próximo año y tal vez nos veamos! 😉

Otras fotos que no son mías, concretamente de Brompton Spain:

Brompton WC 2017 12 Brompton WC 2017 11 Brompton WC 2017 10 Brompton WC 2017 8 Brompton WC 2017 7Brompton WC 2017 9

No todo es perfecto en una Brompton

Pues sí, no todo es perfecto en una Brompton. ¿Por qué? Porque lo que te voy a contar ahora no debería pasar.

Cuando tenía mi b’fold 7 podía llegar a tocar con el pedal en el suelo si “plegaba” demasiado en una curva y encima iba pedaleando por tener el pedalier demasiado bajo, aunque necesario, para mi gusto. Con la Brompton es algo parecido pero peor: está más bajo aún y encima la bielas son más largas.

Vaya combinación, ¿eh?

Pues bien, resulta, como te puedes imaginar, que sin querer ya había tocado alguna vez en el suelo con el pedal (sí, me dolía más a mí que a ella). Y entonces apareció: el ruidito. ¿Un ruidito? ¿En una Brompton? Pues sí. Sobre todo cuando apretaba a acelerar. En el pedal izquierdo… o eso parecía.

Al principio sonaba muy de vez en cuando y bueno, pensaba que igual se habíano todo es perfecto en una Brompton metido arena por algún sitio, suciedad, carcoma, el virus de la gripe aviar…

Con el paso de pedalear, el sonido se iba acusando cada vez más seguidamente. ¿Sería de la temperatura? ¿Sería el viento? ¿Sería el legado cultural en el desarrollo cognitivo del individuo? Divagar y más divagar. Pero no había manera de saber exactamente de dónde venía el dichoso ruidito, lo que me provocaba que no disfrutara de mi bicicleta y estuviera más pendiente de dónde provenía que de estar por mi seguridad y la de los viandantes mientras conducía.

Total, que después de mucho buscar por internet, escuchar los graznidos (sí, el sonido ya me parecía cualquier cosa menos lo que realmente era) y romperme la cabeza de mecánico-de-bicicletas-titulado-pero-de-Brompton-no-que-soy, al final topé con la solución: lo que se necesitaba era grasa. Y no en el pedal, no. Grasa en el elastómetro. O_o

no todo es perfecto en una bromptonGracias a la entrada de “Aventurasdeunabiciplegable” y de Mantenimiento Brompton, pude llegar a deducir que yo también tenía el mismo problema, solo que en vez de desmontar todo el elastómetro (o silentblock) como hace el amigo Rafael  y que es lo correcto, opté por sentarme encima de la Brompton mirando hacia la rueda trasera y mi peso (que no es poco) ayudó a que asomase el tornillo que lo sujeta. Así pude lubricar con grasa de Teflon mínimamente dicho tornillo.

La prueba de fuego llegó cuando me volví a montar a mi temido hierro de quejidos y poder comprobar que con esta solución volví a oír el suave ronroneo del cambio trasero y el aire que acariciaba mi larga melena cual anuncio de compresas. ¡Ahora sí! Esos 10 primeros segundos fueron los que me volvieron a hacer disfrutar de mi bicicleta.

Y ahora vienen las preguntas: ¿por qué una máquina que, se supone, fabrican con el máximo cuidado chirría antes de llegar a los 100 kilómetros? ¿Acaso soy demasiado exigente por un producto que podría considerarse caro? ¿Es que un fallo lo tiene cualquiera? ¿A qué huelen las nubes? ¿Realmente alguien confunde o confundió el tocino con la velocidad? Seguramente le preguntaré a mi mecánico de confianza y me dirá algo supertécnico del tipo “pué nusé”.

¡Ah! Por cierto, yo utilicé una grasa que en principio tiene una buena relación calidad/precio, que no llega a los 10 € por muy poco y además tiene un dosificador que lo puedes poner o quitar (todo por el mismo precio, oye). Aunque seguro que hay otras marcas que estarán mejor… y peor 😉 . Lo que su color sea rojo debe ser por el Teflon, o eso me han llegado mis divagaciones científicas que a estas alturas son prácticamente nulas.

Grasa con Teflon

Por eso te digo, que no todo es perfecto en una Brompton y todas tendrán su aquello personalizado (sustitúyase “aquello” por ruiditos). ¡Pero, de momento, no la cambiaría! 😀

Sensaciones con la Brompton

Tenía un cliente que me decía: cuando cogí un Mercedes por primera vez me dije “tampoco este coche es para tanto, funciona igual que el mío e incluso con las mismas palancas de marchas, freno, acelerador...”, pero cuando volví a mi modesto Peugeot, entonces es cuando me di cuenta de que realmente sí había diferencia.

Y es cierto, cuando cogí mi Brompton no sentí nada más allá de que era una bicicleta nueva y poco más. Quizás más nerviosa y rápida a la hora de girar (que se lo digan a los pedales que ya se han llevado unas cuantas rascadas 😀 ). Pero cuando vuelves a la que tenías… aquí es donde ves las diferencias.

Ahí es donde tienes esas sensaciones con la Brompton.

Brompton semiplegada

Ya llevo unos cuantos viajes de casa al trabajo y del trabajo a casa y la verdad es que empiezo a meterle caña y cogerle confianza. He metido más de 4 kilos en la bolsa de transporte y ni me he enterado que estaba ahí.

Bueno, miento, realmente padecía por la resistencia del soporte, pero veo que, de momento, aguanta bastante bien la carga y, sobre todo, los baches.

También he encontrado muy larga la última velocidad del buje, que si bien la primera y la segunda están bien, la tercera es larga, larga… y como te pille en una subida, o tienes buenas piernas o vas a muy buena velocidad, pero de cualquier manera, no te dejará descansar.

De momento me gusta, y mucho.

Espero que las sensaciones con la Brompton sigan siendo buenas (¿”sigan siendo” suena bien?) y pueda decirle a mi mecánico de aquí a 15 horas de uso, que estoy encantado llevando una herramienta tan útil para mi día a día y no solo para ir a trabajar.

De cualquier manera y a riesgo de que no sea lo más adecuado sin haberle hecho la primera revisión, próximo objetivo: Brompton WC 2017

¡¡Sobretodo a pasarlo bien!!Brompton sin bolsa

 

Bicicleta Brompton H6L

Pues por fin he podido recoger mi nueva bicicleta Brompton H6L. Sí, después de cargarme literalmente el vástago de la dirección de mi anterior bicicleta plegable (rotura de la bisagra de pliegue) y más de 8.700 kilómetros, la b’fold 7 ha dicho basta. Supongo que el comercial que me decía aquello de que “era una bicicleta solo para pasear los domingos” tenía algo de razón.

Algo sí, pero no toda la razón. Buen trote que le he pegado con dos plegados diarios el primer año y el segundo cuatro; unos 80 kilómetros a la semana; un cambio de llanta para poder poner una piñonera de 8 velocidades y mucho más.

No creo que solo haya sido para dar paseos los domingos por la mañana y ya está.

Sí que es cierto que le he dado más caña de lo que es normal y no suelo ir poco a poco. Cada vez exijo más y por eso me he decantado por esta bicicleta Brompton H6L. Una bicicleta cara, que puede salir más barata cuanto más le pides. Aunque todavía no lo sé, no ha pasado el tiempo suficiente para juzgar si merece la pena o no. He hecho una apuesta y puede salir bien o puede salir mal. El tiempo lo dirá.

Ahora lo que voy a hacer es disfrutar de mi nueva bicicleta Brompton H6L, exigirle, pedalear fuerte y esperar que se comporte como debe ser: duradera, resistente, que me den ganas de cogerla para ir a hacer un simple recado, que pueda guardarla debajo de la mesa cuando vaya a tomar algo, que pueda llevar cómodamente ropa de recambio ahora que viene el verano… vamos, lo normal que tendría que ser para un objeto útil.

Con todos los que he hablado siempre me han explicado maravillas sobre la bicicleta Brompton. Que si es genial, que si yo tenía una cual supermolona pero ahora estoy más contento que unas castañuelas en la feria de Sevilla, que si ahora soy más guapo, que si mira como molo, que si patatín que si patatán.

A ver cuán cierto es todo lo que me han contado… El tiempo lo dirá…

bicicleta Brompton
Me estoy haciendo viejo… 😛