abril 2008

Operación: presunción de culpabilidad (I)

    Ayer recibí una carta indicando que se me iba a embargar mis bienes debido a 3 multas impuestas por el ayuntamiento de Barcelona y que no había pagado. Es cierto, no las he pagado debido a que dichas multas pasaron en septiembre, octubre y noviembre, después de vender mi antiguo coche al concesionario que fue en junio. Así que hoy comienza una nueva odisea.

    Llamo al 010 para informarme de la amenaza y me dicen que la única manera de anular el embargo es ir a la Avda. Litoral, 30 (hacienda que somos todos) y con los papeles del cambio de nombre de Tráfico. No sirve la carta de entrega del coche a ManyCars. Así que llamo a esta empresa al número que dispongo en la carta de entrega del coche, pero me dicen que no es ahí y me dan un 902 para que llame.

    Llamo al 902 y me comentan que le envíe un fax con las multas, las cuales remito y  añado el documento que justifica la entrega del vehículo, a lo que acto seguido les vuelvo a llamar para saber si ha llegado todo bien y me piden la dirección de correo para que me puedan enviar el certificado de cambio de nombre del vehículo.

    Espero que por su bien me puedan solucionar el tema o de lo contrario tendré que tirar de los abogados, lo cual me molestaría mucho emprender acciones legales (por la pérdida de tiempo y dinero).

Operación: presunción de culpabilidad (I) Leer más »

Aprovecha el tiempo

    ¿Te has dado cuenta? Veo que igual no, pero por si acaso y como todas las semanas te lo recuerdo: ¡ya es viernes! Y si ya falta menos para el lunes, lo cierto es que te quedan un par de días para descansar, relajarte, disfrutar, bailar, hacer el loco o loca y no sé cuantas cosas más. Así que aprovecha el tiempo que no es poco y disfruta de todo lo bueno que se te avecina.

Aprovecha el tiempo Leer más »

Rosa, Rosae, Rosam

    Normalmente suelo salir de casa camino al trabajo sobre las 05:50 horas aproximadamente todos los días y si bien no suelen pasar cosas más allá del poco tráfico reinante o el panadero distribuyendo su pan precongelado, ayer habían unos nuevos personajes (en su mayoría de etnia gitana) distribuidos cerca de los semáforos y/o esquinas. Se estaban preparando para aprovechar el día al máximo vendiendo rosas a todos los transeúntes y conductores que osaran acercarse lo más mínimo a su parada, aprovechando el día de San Jorge (o Sant Jordi en Cataluña).

    La tradición manda que el enamorado regale a su amada una rosa roja (ahora las venden de todos los colores) y la mujer un libro, haciendo todo este tinglado una jornada de lo más comercial y casi superado por el día de los enamorados o San Valentín.

    La verdad, yo no sé qué han hecho los pobres santos para que se les tome como excusa y utilizarlos para cualquier cosa que sirva para vender. Si levantaran cabeza…

    El tema es que de regreso a casa no dejaba de decir no constantemente a todos los que me ofrecían la susodicha rosa de los cojones. Me he cambiado de acera, he pasado rápido, he hecho como que no hablaban conmigo y no sé cuantas cosas más para evitar la avalancha de vendedores. No sé si ha sido por mi atractivo físico (lo dudo), por mi forma de caminar, por evitar sus miradas o por llevar, sin yo saberlo, un cartel pegado a mi espalda diciendo todavía no he comprado una rosa, por favor, quiero que me la vendas tú.

    Eso sí, antes de llegar a casa me he pasado por la floristería que tengo cerca de donde vivo y le he comprado una rosa a mi amada.


Rosa, Rosae, Rosam Leer más »

Envidia

    Tengo un primo que siempre me ha sorprendido por las historias que contaba. Fuese lo que fuese casi siempre era algo interesante y espectacular. Hasta que un día fuimos a un sitio juntos e hicimos lo mismo los dos. Cuando volvimos y le escuché contar lo que habíamos hecho, me sorprendió lo que contaba. Yo también estuve ahí, pero la historia que contaba parecía que no fuese la misma en la cual había participado. Todo lo que contó era cierto y no se inventó nada, podía dar fe, pero la forma de decirlo parecía de un mundo paralelo.

    Reconozco que no se me da tan bien contar las historias como mi primo, pero ahí entendí que su vida no era tan emocionante, simplemente era una vida más como cualquier otro aunque explicada de una manera interesante (supongo que se debería dedicar a la mercadotecnia, donde estoy seguro que triunfaría). Es más, creo que las vidas realmente interesantes son aquellas a las que no tenemos acceso o son privadas, pero como tales supongo que nunca nos llegaremos a enterar.

    También es cierto que me da cierta envidia el no poder explicarme de esa manera, así que normalmente no atraigo a las masas. De hecho creo que más bien soy uno más de esas masas. Tengo pocas dotes de liderazgo y soy bastante conformista (con un límite, claro). Y aunque me suelo dejar llevar por la corriente, también me gusta cuestionar cualquier afirmación.

    Envidio muchas de las dotes de mis congéneres y en cambio no valoro lo suficiente las que tengo. Creo que voy a tener que plantearme la valoración que tengo de mí mismo o acabaré lamentándome lo que no llegué a hacer cuando lo podía hacer. Además, debido a mi estado anímico, hoy no es un buen día para plantearme estas cosas. Además, estoy pillando un cabreo…

Envidia Leer más »

¿Hacemos un descansito?

    Últimamente estoy intentando vigilar mi peso de la mejor forma posible siguiendo las recomendaciones de la dietista a la cual ya fui en su día. Había una norma (de entre muchas) que decía que cuando en alguna comida no pueda resistir la tentación y me sobrepase, esa noche cenara piña en la cantidad que me apeteciese y sin límite, así al día siguiente podía seguir con el régimen habitual.

    Pues bien, como el viernes pasado (¿recuerdas que hoy es viernes?) me pasé un poquillo en el vídeo seleccionado hoy toca piña, o como arreglar los excesos con otro más ligero. Así que aunque el tema está bastante bien, la historia es muy normal y romanticona.

    ¿Hace una interrupción por amor?


¿Hacemos un descansito? Leer más »

Deseo

Hay una frase que he escuchado en varias ocasiones y suena algo así como no desees algo mucho porque un día puede que se te cumpla. Si lo piensas fríamente parece una tontería, ¿quién se va a arrepentir de conseguir algo que estás deseando tanto? ¿O es que se refiere a la posibilidad de que tus deseos se te pueden volver contra ti?

Pues imagina por un momento que sueñas con ese coche nuevo, esa vecina o vecino de enfrente, ese ascenso tan preciado, el gordo de la lotería o qué sé yo. La cuestión es que sea algo que le vayas dando vueltas casi todos los días por tu cabeza. Que realmente sea algo importante para ti. Da lo mismo que sea material, moral, emocional, económico…

Ahora vuelve a imaginar que tu sueño, ese que tanto anhelas, por alguna razón sabes que tiene muchas posibilidades de caer en tus manos y que ahora está más cerca que nunca. Podríamos decir que tienes un 95% de posibilidades. O mejor aún, que lo tienes delante de tu nariz esperando a que simplemente lo cojas. ¿No da un poco de miedo? ¿No preferirías seguir deseando a tenerlo definitivamente? ¿No te preguntas qué pasará una vez lo tengas en tu poder? Igual no es lo que esperabas. Es posible que no cumpla tus expectativas. ¿Y si te conviertes en un rey Midas?

Según en que momentos me gustaría desear más que tener, más que nada por los miedos que puedan aparecer, pero en otros… ay en otros…

Deseo Leer más »