julio 2008

La semana pasa que no te das cuenta

Siempre me ha gustado que hubiese variedad (controlada) en mi vida. La rutina (que no la costumbre) me aburre, sobretodo si es laboral. Si me hacen mover de un lado para otro no me dejan pensar con tranquilidad y eso me permite no agobiarme. Por eso me gusta que en el trabajo haya movimiento de tareas y personas. Y como esto se ha cumplido esta semana, se me han pasado estos 5 días que no me he dado cuenta.

Pero todo tiene un límite y no va a ser siempre trabajar y trabajar. Habrá que divertirse un poco de vez en cuando. Para eso inventaron el domingo, pero claro, algunos tenemos más suerte y disponemos de un día más: el sábado y como no hay dos sin tres, ¿qué me dices del viernes tarde/noche? Yo creo que es el mejor momento de la semana, pero para gustos los colores. Así que disfruta de lo que la vida te regala o te deja y aprovecha el momento.


La semana pasa que no te das cuenta Leer más »

Más historias en un tren

Hoy creía que iba a tener un retorno a casa como todos los demás: escuchando mis podcasts y de vez en cuando echando una cabezadita cuando apretase el sueño. Pero no ha sido así. Estaba tranquilamente en mi asiento de una plaza, de esos que están cerca de las puertas de entrada y salida, cuando en una estación bastante concurrida empezó a entrar la típica gente que van desesperados por coger un asiento antes que nadie.

Hasta ahí todo normal. El cambio ha sido cuando se ha puesto a mi lado una anciana (lo deduzco por su aspecto físico) cargada con un montón de bártulos la mayoría viejos y estropeados. Llevaba una ropa sucia y desprendía hedor de aquellos que no llegas a acostumbrarte aunque pases mucho tiempo oliéndolo. Otra cosa que me ha llamado la atención son sus pies y concretamente sus talones. Prefiero no describir el deplorable estado de éstos.

La cosa es que viendo que nadie le cedía el asiento a esta mujer lo he hecho yo (no es que sea el más bueno o generoso, pero de vez en cuando me sale la vena amable que tengo escondida en algún lugar) y ella me lo ha rechazado en más de una ocasión. Lo cual, supongo, ha provocado que empezara a darme consejos sobre lo mala que es la gente y lo peligrosos que son los médicos, así como breves recetas de cocina que, según ella, servían para conservar la salud y no caer en las garras de los malvados licenciados. También me ha contado historias para no dormir de ambulancias y niños. En ese punto creo que ha sido el más… ¿cómo decirlo?… extraño.

A ver, no es que me haya descubierto la sopa de ajo, pero a pesar de su pobre aspecto y sus amenazas con el dedo índice pasando demasiado cerca de mi cara, le he seguido la conversación durante más de lo que hubiese creído capaz (y eso que no soy muy ducho en conversaciones), pero la verdad es que se me han pasado las estaciones que no me he dado cuenta.

Cuando me pasan cosas así no sé que busco, pero en vez de apartarme (arriesgándome a ser soez) y seguir mi camino, sigo el juego sin valorar las consecuencias. No es que me vaya la vida en ello, pero sé que muchas veces me cuesta decir que no a según que cosas. Así que como dice ella, mejor no fiarse de la gente demasiado.

Al final, cuando ha llegado el momento de apearme, nos hemos despedido y esta vez sí, ha cogido mi asiento sin siquiera quitarse la mochila que llevaba a cuestas.

Por cierto, me ha dicho que el tomillo va muy bien para evitar la caída del cabello. Ahí queda.

Más historias en un tren Leer más »

El viernes mueve el esqueleto

Pues da la casualidad que hace viernes que no hago mover el esqueleto, así que si te gustan los temas retro y además los Technotronic, no dudes en escuchar este tema un poco actualizado a los tiempos que corren hoy día.



El viernes mueve el esqueleto Leer más »

El opio del pueblo

¿Te has enterado de que la selección Española ha ganado la Eurocopa 2008? Si no es así y por lo menos vives en España es que no ves la televisión (los informativos y programas del corazón) ni la prensa gratuita o de pago. Seguramente vives en otro mundo y lo que pasa a tu alrededor pasa desapercibido para ti y tampoco te relacionas con la mayoría de la gente que vive en este planeta que sabe lo que ha hecho el equipo nacional. Aunque yo creo que el 98% que está en sus cabales lo sabe.

Esto me recuerda mucho a dos opciones que había para controlar al pueblo en tiempos revueltos y romanos. Una era cuando en el circo romano (hace ya unos cuantos años) se repartía pan y espectáculo y la otra cuando se celebraban banquetes para todos. Algo parecido a lo que pasa ahora. Una cortina de humo que hace que la plebe se olvide de los problemas reales, estén contentos y se olviden de los malos tiempos. ¿Qué importa que haya una crisis económica? Si hace falta la gente se sobrehipoteca para poder ir a ver a su equipo al culo del mundo. Y este año ha sido redondo. Se ha sustituido la palabra crisis por otras como podemos, campeones y similares. De hecho creo que han acabado con los sinónimos para definir la victoria. Te das cuenta de que no importa el partido político que esté en el poder. Cuando se le machaca demasiado al gobierno, éste se defiende distrayendo la atención.

No me importa que hayan ganado la copa, de hecho me alegro por ellos, supongo que se lo han currado. Yo seguiré siendo igual de rico o pobre y tendré que seguir trabajando para pagar la hipoteca haya crisis o no. Así que un telediario que se tire más de 20 minutos informando sobre el mismo tema olvidando el resto de cosas que ha pasado en el mundo o simplemente a nivel nacional, me parece una burrada de las gordas.

Y yo me pregunto: ¿qué pasaría si no existiese el deporte rey de este país?

El opio del pueblo Leer más »