Shubha prabhat

    Entrar en las oficinas de Telefónica es como volver a los años 70 en la época de Franco. El edificio es antiguo, la gente habla de forma castiza profunda, se conocen cualquier tipo de carreteras nacionales… y todavía no sé si es que la gran mayoría de los trabajadores son de Madrid o alrededores.
    Se nota que los empleados llevan años trabajando en esta empresa. Un ejemplo: el segundo o tercer día que entré por la puerta, me encuentro un hombre en su sitio de trabajo con la cabeza apoyada en el brazo y este último en la mesa, con la cara hacia la entrada y con los ojos cerrados. No sé si es que estaba meditando o durmiendo, pero la verdad es que tienes que tener muchos galones para hacerlo. Pero eso no es todo. Al rato estaba comiendo pipas en su puesto con todo el ruido y más que puede llegar a hacer el acto de romper la cáscara. Vamos, sin miramientos. Supongo que esto lo hacía para no seguir durmiéndose.
    El edificio está pasado de moda. Lo único un poco moderno son los PC’s que se utilizan para el trabajo del día a día, pero desde la entrada hasta los ascensores son de la época del Cuéntame. A la que entras te encuentras con paredes forradas con madera oscura que parecen de un hotel que todavía no ha sido reformado, equipado con muchas bombillas y pocas funcionando, sillones que acusan el paso del tiempo (he visto de más contemporáneos en el chatarrero) y adornos que no sabes que sentido tienen o si tienen alguna utilidad.
    Eso sí, lo que no se gastan en modernizar instalaciones, se lo gastan en almacenamiento Symmetrix, clusters por triplicado, servidores potentes… aunque lo que no cambia son las aplicaciones. Aquí se aplica la primera ley de la informática: si funciona, no lo toques.

Nepalí (Nepal)

6 comentarios en “Shubha prabhat

  1. Pues trabajo allí, Rosa. Los de Telefónica lo que pasa es que no se gastan un duro en Barcelona y en cambio se va todo para Madrid. Y no es por alimentar la ira catalanista (yo paso de esas chorradas).
    Dicen que en el Fórum van a hacer un edificio nuevo. Pero claro, eso será dentro de un par de años como mínimo. No sé si seguiré allí.

  2. Y qué narices hacias tú en Telefónica??
    El otro dia entré yo en Repsol y… un edificio acojonantemente precioso! Además, construido bajo los preceptos del Feng Shui!
    Lástima que mi reunión fue un auténtico desastre…

Los comentarios están cerrados.