Quejas

Si hay algo que me revienta son las quejas continuadas de lo que sea a las que nunca se les pone remedio. Todos tenemos algo en la vida que podría mejorar pero por alguna razón no se puede cambiar y parece que el único consuelo que tenemos es el quejarnos amargamente y compartir nuestra frustración con los que nos rodean.

Está claro que nunca estamos contentos. Una vez satisfechas nuestras necesidades básicas de supervivencia, no importa en el estado de bienestar en que estemos, siempre querremos más. Buscamos la felicidad plena, pero no nos damos cuenta de que no existe para el ser humano. Cuando creemos que la hemos encontrado nuestra euforia dura unos momentos, días o incluso semanas, pero a partir de ahí empiezan a surgir los inconvenientes que no veíamos o no dábamos importancia pensando que al conseguir la felicidad no les prestaríamos atención.

¿Quién no ha tenido un compañero y/o amigo al que llamamos pesimista? Y lo llamamos así porque siempre piensa que a él le va a pasar lo peor, ve el vaso medio vacío y que son los demás que tienen la suerte de estar mejor. No importan las palabras que le dirijas para que se sienta mejor. Incluso da lo mismo que le soluciones cualquier supuesto problema, él siempre encontrará la parte negativa y le pesará más que cualquier aspecto positivo que le intentes infundir.

No digo que no haya que quejarse, pero como todo, el exceso es malo y perjudica tanto al emisor como al receptor y eso evita que puedas disfrutar de lo bueno que tienes y a los demás los amargas y/o aburres con tus lamentos.

Así que, ¿por qué no te haces un favor a ti a los que te rodean e intentas ver el lado bueno de la vida? Piensa que siempre hay alguien peor que tú, pero también alguien que está mejor que tú, así que no le des más vueltas a las cosas. Simplemente son así e intenta disfrutarlas tal y como llegan. Siempre hay un lado negativo para lo bueno y otro positivo para lo malo.

¿Y qué he hecho yo en esta entrada? Quejarme.

Foto: Nfoka

12 comentarios en “Quejas

  1. Bueno, quejarse es el primer paso, y de hecho el más importante para poder poner fin a una situación que nos disgusta. Pero claro, no podemos quedarnos en la queja. Luego tenemos que proponer alguna solución, que además sea realizable y poner los medios para hacerla realidad. Quejarse por quejarse no sirve de nada.

  2. En una revista, en un reportaje de psicología, decían que la felicidad depende de con quién te compares.

    …Quejarse es sano.

    ¿De verdad no quieres ver de dragones y de dragones? 😀

  3. @dahemo: jodo, pues sí que sabes tú de quejas… La segunda parte la haces tú. 😆
    @aire: eso sobretodo, seamos más felices que falta nos hace.
    @Alquiler Casas Pilar: el objetivo es conseguir más y eso nos pasa a todos. ¿Y cómo lo consigues? Consumiendo más.

  4. Es lo que se nos inculca de pequeños en esta sociedad insoportable que nos obliga a consumir y trabajar por ello cuando no lo necesitamos, asi es que tenemos vidas huecas y llegamos a los 40 con planteos terribles de qué hicimos en nuestra vida.

  5. si te has quejado! pero la verdad es que coincido con vos, y encima hay quien lo hace con la gnte equivocada, solo por deporte!
    Seamos mas felices carajo xD.

  6. je,je
    Lo que has hecho con esta entrada es relajarte. Estoy seguro que despues de escribirla te has quedado muy agustito.
    Me parece correcto lo que dices y es lo que deberiamos hacer todos.
    Todo seria mas…bonito?

  7. Para todos:
    ¿Cómo actuar ante la queja?
    La queja se da cuando alguien siente que no recibe lo que le corresponde y, aunque socialmente las cosas le vayan bien, encuentra alguna razón para estar mal. Las quejas han empezado a abundar, precisamente cuando las personas tienen las necesidades básicas cubiertas y poseen excedentes (de más o menos tiempo y dinero).

    Si observamos lo que ocurre a nuestro alrededor, vemos que estamos asistiendo a una queja continua, y los cotilleos y las críticas forman parte de las relaciones cotidianas. Parece que se haya declarado una especie de “guerra blanda”, de todos contra todos.

    Así, por ejemplo, en el ámbito educativo, el niño se queja de los profesores y de los padres; éstos de sus hijos y del profesorado; y éste lo hace del alumnado, de los padres y de la Administración educativa.

    A la hora de orientar la queja, precisamos darnos cuenta de que la queja en sí tiene poco sentido, ya que supone un gasto continuo de energía, que no ayuda a resolver los problemas y genera otros nuevos, o lleva a la resignación y a la impotencia. ¿Os habéis dado cuenta de que la mayoría de las quejas no se canalizan en la dirección de resolver los problemas, sino que quedan en una especie de “entretenimiento”, sin salida, que se repite día tras día?

    Por todo ello, quéjate tan solo para criticar, enfadarte, continuar con el enfado, dormir mal o simplemente por consumir alguna caloría que te sobre.
    Y recuerda; aunque consigas canalizar correctamente una queja y le llegue a la persona, organización o institución apropiada… date por satisfecho sólo con eso, pues la solución a dicha queja seguirá siendo tremendamente volátil y volverás al ciclo de la crítica, el enfado… bla bla bla.

    P.D. en fin, es la primera vez que escribo aquí y creo haberme pasado.
    Sorry – dahemo

  8. Pero GLT que dices!!!!! es el deporte nacioanal por excelencia, se deberia hacer una liga de quejas, y es mas, ME ENCANTA QUEJARME!!! Me quejo de todo, a todas horas, y es genial!! a veces con razon y a veces sin razon pero de todas la quejas, al decirlas en voz alta algo bueno sacas, ya te lo digo yo. Si ademas hay alguien al lado que te dice " NO ES PA TANTO" como es mi caso, me doy cuenta que tiene razon que no es pa tanto, y me quedo mas agusto que nadie!!! Y si realmente hace falta quejarse, y la queja es con razon, vas a encontrar gente que te apoye en tu causa, y la union hace la fuerza!!1
    QUEJAROS TODOS A TODAS HORAS!!!!!

  9. Muy bien dicho! A veces me parece que estas hablando conmigo… o sea me identifico! Gracias… la vida es bella!

  10. Pingback: Bitacoras.com

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