Bicicleta Brompton H6L

Pues por fin he podido recoger mi nueva bicicleta Brompton H6L. Sí, después de cargarme literalmente el vástago de la dirección de mi anterior bicicleta plegable (rotura de la bisagra de pliegue) y más de 8.700 kilómetros, la b’fold 7 ha dicho basta. Supongo que el comercial que me decía aquello de que “era una bicicleta solo para pasear los domingos” tenía algo de razón.

Algo sí, pero no toda la razón. Buen trote que le he pegado con dos plegados diarios el primer año y el segundo cuatro; unos 80 kilómetros a la semana; un cambio de llanta para poder poner una piñonera de 8 velocidades y mucho más.

No creo que solo haya sido para dar paseos los domingos por la mañana y ya está.

Sí que es cierto que le he dado más caña de lo que es normal y no suelo ir poco a poco. Cada vez exijo más y por eso me he decantado por esta bicicleta Brompton H6L. Una bicicleta cara, que puede salir más barata cuanto más le pides. Aunque todavía no lo sé, no ha pasado el tiempo suficiente para juzgar si merece la pena o no. He hecho una apuesta y puede salir bien o puede salir mal. El tiempo lo dirá.

Ahora lo que voy a hacer es disfrutar de mi nueva bicicleta Brompton H6L, exigirle, pedalear fuerte y esperar que se comporte como debe ser: duradera, resistente, que me den ganas de cogerla para ir a hacer un simple recado, que pueda guardarla debajo de la mesa cuando vaya a tomar algo, que pueda llevar cómodamente ropa de recambio ahora que viene el verano… vamos, lo normal que tendría que ser para un objeto útil.

Con todos los que he hablado siempre me han explicado maravillas sobre la bicicleta Brompton. Que si es genial, que si yo tenía una cual supermolona pero ahora estoy más contento que unas castañuelas en la feria de Sevilla, que si ahora soy más guapo, que si mira como molo, que si patatín que si patatán.

A ver cuán cierto es todo lo que me han contado… El tiempo lo dirá…

bicicleta Brompton
Me estoy haciendo viejo… 😛