junio 2009

Un nuevo viernes

Viene el verano y más concretamente un viernes. ¿Cuál es la combinación? Pues un calor de mil pares de cojones y un vídeo musical que hace tiempo que no pongo. Así que para desahogarse un poco, dale al chiqui-chiqui con un poco de música putrum-putrum para alegrar este verano que se nos está echando encima. Así que ya sabes, como decía un viejo eslogan, disfruta la fruta.


Pitbull – I Know You Want Me (calle ocho)
Cargado por Pitbull-Official. – Ver más clips de música, videos en HD!



Un nuevo viernes Leer más »

La moda incomprendida

Moda Dior por (Lolita) • 8, en FlickrYa he comentado lo que pienso del verano y sus calores, así como de las carnes que enseñan las chicas de buen ver. Pero al igual que el que escribe esto no ha sido otorgado con grandes dosis de belleza física (y hay que tener en cuenta que no soy un experto en moda), hay otras muchas mujeres que tampoco han sido agraciadas de la misma forma.

Bien, hasta aquí todo normal. El tema es que cuando alguien no tiene esas características, normalmente lo que se suele hacer es destacar los aspectos que sí lo merecen y ocultar los que no interesan. Todo esto a criterio propio. Claro que el criterio según que personas parece que no lo tienen muy claro.

(En lo que sigue hay que tener en cuenta que no soy un experto en moda). Por una parte están las que realmente tienen un cuerpo espectacular pero un pésimo gusto para resaltarlo (una pena, pero te haces a la idea que son como las «feas» de las películas americanas que al final no lo son para nada) y las que no tienen un cuerpo decididamente bonito y se lo resaltan con prendas minúsculas (o de dos tallas menos), donde hay que reconocer el buen trabajo del telar al crear una prenda con tanta resistencia a la rotura. No sé si sabes a las que me refiero, pero yo las conozco por las que su madre siempre dice «ej que mi hija es mu moden·na«. Son esas chicas que llaman la atención por cualquier cosa menos por su atractivo físico y van embutidas en unas vestimentas que yo no sé como no se les corta la circulación sanguínea o la respiración.

También están las que van cómodas que tendrían que desterrar primero al diseñador del modelito y segundo a la que va así para que funden un pueblo con ropa de mal gusto. Lo que más me sorprende son esos pantalones tipo pirata que justo llegan por debajo de las rodillas y dejan al aire las pantorrillas, pero luego está la parte de abajo (la que te cubre tus partes y el culo) que también

edición 5 revista Exclama - moda por ottonassar, en Flickr

llega a esa altura. Vamos lo que mi madre diría que «lleva los pantalones cagaos» que parece que se te están cayendo cuando no es así. Para gustos, los colores.

Sí, los puritanos o puritanas dicen que la belleza está en el interior, pero la verdad es que creo es que eso lo dice gente que no ha visto un cuerpo abierto en canal. Seamos

realistas: todo nos entra por los ojos y escogemos así. Si nos gusta el envoltorio le ponemos más interés en conocer más y si encima resulta que el contenido también es bueno, pues mejor que mejor, pero si no nos gusta… es posible que lo descartemos de buenas a primeras y pasemos a otros envoltorios.

Todo lo comentado es aplicable también al sexo masculino, lo que pasa es que por mi tendencia heterosexual poco puedo aportar ya que por decirlo así, poco me fijo.

Foto superior: (Lolita) · 8
Foto inferior: ottonassar

La moda incomprendida Leer más »

El verano ya llegó

los negros también llevamos chanclas. por yaι sHeta, en FlickrMuchos de mis conocidos (sobretodo los más cercanos) saben que odio el calor y en consecuencia el verano. Eso sí, reconozco que tiene cosas buenas como que por ejemplo las chicas de buen ver enseñan más carne. No sé si por el calor o para decir «mira lo estupenda que estoy y que no vas a probar». Hay otras no tan importantes como que la gente sale más, está más contenta y todas esas cosas.

Vale, todo eso en verano. Pero aunque hasta el 21 de junio (que yo sepa) no empieza oficialmente, las temperaturas pueden subir previamente más que en invierno (evidentemente). Y por subir me refiero pasar de 10º C a 22-25º C. Es notable pero no como para tirarse a la playa (hombre, si está buena (pequeña frase jocosa del día)). Pero es que hay gente que se adelanta como hace El Corte Inglés con la Navidad.

La semana pasada iba en el autobús y me fijé en un tipo que llevaba una camisa floreada por fuera de las bermudas, todo ello conjuntado con las evidentes chanclas. Llegados a este punto piensas (porque uno de vez en cuando lo hace): si ahora con 23º C en la calle va así, no quiero imaginarme (bueno, quizás cambiaría de parecer si hubiese sido una chica agradable de ver) cómo debe ir con 34-38º C. Aunque mi cerebro, que dicen que es muy inteligente, no lo es tanto y me hace una muestra visual imaginada del tío a esas temperaturas. Entre eso y los tumbos que daba el autobús, preferí agarrarme a la baranda no fuese a marearme.

Supongo que ese tipo de personas son las que les encanta el verano, el calor, la playa, el chiringuito… y vistiéndose así se autocomplace de que ya está de vacaciones. Supongo que también son de los que en invierno y a temperaturas moderadas 8-12º C (en España cada año parece que estamos en el trópico) se ponen sus botas, pantalones de pana, camiseta, camisa, jersey, anorak de esos gordos, bufanda y gorro hasta las orejas (obviando la ropa interior de pura lana, claro). Que son los mismos que luego se meten en el coche y parecen el muñeco Michelin conduciendo un Micra. Te da la sensación de que cuando abran la puerta van a salir rodando.

Total, que yo me quedo con mi invierno y mi fresquito que no me lo toque nadie. Aunque con tanto cambio climático igual nos quedamos con solo una estación veraniega.

Foto: yaι sHeta

El verano ya llegó Leer más »

De bajón

A todo bitacorero (o blogger como se suele decir) tarde o temprano le llega ese momento en que empieza a cuestionarse si seguir con su bitácora, bajar el ritmo escribiendo menos, saturarse, no saber qué decir y no sé cuantas cosas más. Sé que este tema es típico de los que escriben en la blogosfera y con los casi 5 años que voy a estar en línea creo que nunca me he quejado.

Sí, también he dicho que no soy lo locuaz que me gustaría, que veo las cosas desde un punto menos espectacular de como lo cuenta gente cercana a mí y todas esas cosas, pero a mí lo que me pasa es que me cuesta comenzar. No sé de qué va a ir el tema hasta que no escribo la primera frase. Luego me sale todo tan fluido que he de parar para que no parezca una sarta de palabras que no interesen. En serio, muchas veces miro el número de palabras (el editor de WordPress te ayuda en eso) y si pasan de 300 empiezo a preocuparme. ¿Por qué? Pues porque cuando alguien entra en EBDT (sobretodo los casuales) sé que quiere un texto ligero ya que si lo densas demasiado aburre y pasa de terminarlo.

Queremos las cosas YA y si con 5 líneas te puedes enterar de algo o bien no lo encuentras interesante, te marchas y se acabó. Así es Internet y así pasan las cosas. Por eso muchos abandonan a la mínima que no les comentan o creen que nadie les lee o el número de visitas diarias no sobrepasa las 1.000 diarias.

No tengo una bitácora que me lea mucha gente (tan solo unos 40 suscriptores por el feed), la mayoría de los que llegan aquí lo hacen porque han encontrado algo en Google que les dirige a EBDT (en 5 años es normal que el famoso buscador “empiece” a indexarte por lo menos por el tiempo que llevo). Los que llegan directamente es porque me conocen personalmente y les he dado la tabarra para que aumenten mi ego (léase número de visitas) o bien por lo mismo: el tiempo que llevo aquí. Diariamente, si tengo 60 visitas, por día ya me puedo dar con un canto en los dientes. Mi dominio creo que lo han valorado en casi 2.000 dólares (que para una costillada no está mal, pero poco más)…

Total, que no tengo nada para tirar cohetes, pero me alegro de haber contribuido a que gente de un antiguo colegio de EGB haya podido reencontrarse de nuevo después de tantos años y conservar amistades que si no hubiese sido por este medio igual los hubiera perdido.

¡Mierda! 449 palabras. Ya se me ha ido la mano otra vez.

De bajón Leer más »