junio 2008

Cambio de dominio

Algunas veces peco un poco de impulsivo y eso sé que podría acarrearme problemas pero ayer, después de echar un vistazo a la renovación del contrato de hosting con Awardspace y analizar el servicio que me han ofrecido a lo largo de estos años (un par si no me equivoco), he decidido cambiar por DreamHost. Eso provocó que no se pudiera acceder a mi humilde bitácora durante la tarde-noche de ayer.

¿Qué es lo que me ha llevado a cambiar así por las buenas si el primero no estaba mal? Pues eso: no estaba mal y que podría estar mejor, ya no solo por precio sino por servicio.

 

  • Veía que Awardspace no modificaba su versión PHP (ahora están todavía en una 4.0) ni MySQL y no estaba seguro que hiciesen el cambio cuando WordPress requiriese una versión superior.
  • El panel de control no me gustaba, aunque reconozco que era bastante sencillo de manejar.
  • Lo bien que hablan (o escriben) algunas bitácoras de DreamHost.
  • Algunos días no podía entrar en mi bitácora o bien la navegación era lenta.
  • En conjunto es más económico.
  • El control que llego a tener sobre todos los aspectos es mayor (SSH, Telnet, FTP, SFTP…). Casi como tener un servidor Linux en casa.
  • Ahora podré guardar mis ficheros en el propio servidor. Si gasto medio Terabyte de almacenamiento, tendré que pensar seriamente si necesito tantos archivos. 😉
  • Puedes gestionar correo desde Google Apps en tu dominio.

Ahora solo resta verificar que dan el servicio que presumen y que tenga el menor número de problemas posible. Lo que ahora me intriga es la transferencia del dominio hacia DreamHost, que hasta que no pasen unos 7 días parece ser que no se hace efectivo.

Cambio de dominio Leer más »

Cambio de aires

Llevo un par de días trabajando en otras oficinas de otra población y de momento me estoy aburriendo más que una ostra. No aparecen jefes por aquí, nos han puesto en un sitio llamado ROC (Remote Operation Center) donde se supone que se administran servidores en remoto, nos han dado una serie de tareas de las cuales nadie habla mucho (por no decir que no saben nada), tengo que hacer una consultoría sobre unos temas que no tengo ni idea de que van, los lavabos están en el quinto carajo, llego un poco más tarde a casa…

Pero de lo que sí me alegro es que aunque tengo que hacer dos trasbordos (utilizo RENFE, Metro y FGC) tardo lo mismo que cuando antes iba a las otras dependencias sin ningún cambio de trenes, estas oficinas son más modernas y bonitas, hay muchos restaurantes para elegir menú desde 15 € a 5,50 €, el ambiente de trabajo es muy tranquilo (quizás demasiado), te puedes traer la comida a la oficina ya que dispones de una sala para ello, el entorno es agradable, duermo más…

Lo único que echo de menos es poder empezar con algo tangible y que tenga pies y ojos. Si no me cambian de lugar, seguramente estaré más a gusto por aquí de lo que he estado en el resto de trabajos.

Cambio de aires Leer más »

Proyecto en vida

Hay una palabra que no me gusta nada y esa es: proyecto. Todo el mundo tiene dicha palabra en la boca. Se habla de proyecto de futuro, proyecto de vida, proyecto de empresa, proyecto, proyecto y más proyecto.

Recuerdo como antes como mucho se hablaba de planes de futuro, pero es que ahora todos nos hemos vuelto proyectistas. No sé que atractivo tiene, pero sale hasta en la tele.

Ahora tengo un motivo más para odiar la palabra proyecto y es porque también he tenido un proyecto de empresa que ha salido mal y me hacía mucha ilusión. Ya no seré rico. Ya no podré comprar Apple ni preocuparme de qué voy a hacer con Steve Jobs entonces. No podré comprarme el Audi R8 a granel ni codearme con los famosos de turno. No podré cambiarme el yate cada seis meses ni conseguir una docena de iPhones para destrozarlos en el microondas o debajo de una apisonadora.

Sí, sé que me puedes decir que no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita, pero hay que ser realistas y sabes que eso es consuelo de pobres. De hecho la mayoría de refranes lo son.

Por supuesto que con el dinero no consigues la felicidad, pero eso es cuestión de comprarla al mejor postor en un momento dado y así conseguirás tener un problema menos. Aunque igual no tienes un problema menos, sino que lo cambiarás por el problema de saber qué piso de lujo comprar o qué viaje te gustará más.

Así que ya sabes, si quieres empacharte de lo material, no dudes en hacerte muy rico. Y ten cuidado con las drogas.

Proyecto en vida Leer más »