La corriente
No hay nada más que cabree que te asusten y luego sea todo mentira. Vamos, para meterle el plátano por el culo.
No hay nada más que cabree que te asusten y luego sea todo mentira. Vamos, para meterle el plátano por el culo.
Imagina una rubia impresionante, que se te acerca sensualmente a tu vera con unos movimientos de cadera que te dejan prendado, como hipnotizado. Pero de repente la sensualidad se vaporiza. No todo ha de salir bien a la primera. Yo creo que es la corbata, que desestabiliza.
De nuevo aquí. Cinco días que no me he enterado. Es muy triste. Tener vacaciones para esto. Con lo bien que estaba yo en casa sin hacer nada o haciéndolo todo. Me tendría que tocar la lotería. Pero un premio gordo. De esos que te puedes retirar y no necesitas pensar más en el trabajo. ¿Te imaginas? Hacer lo que te dé la gana con la única preocupación de pensar qué hacer hoy para no aburrirte.
Bueno, de momento y mirando la situación actual, prefiero quejarme de que tengo que levantarme cada día para ir a trabajar.
Yidish (Rusia, USA)