Algunas veces, cuando vas por la calle tan tranquilo, te confías y no miras por donde pisas. Pues ves con cuidado ya que la puedes armar que luego a ver quién lo recoge todo.
Algunas veces, cuando vas por la calle tan tranquilo, te confías y no miras por donde pisas. Pues ves con cuidado ya que la puedes armar que luego a ver quién lo recoge todo.